Cuba inicia el proceso de sustitución de Raúl Castro

LA HABANA, Cuba.– Sobre ocho millones de cubanos han sido convocados a las urnas para elegir este domingo los delegados a las asambleas municipales del poder popular, un complejo proceso de votación que concluirá en febrero próximo con la elección de un nuevo presidente del país, si es que el actual mandatario, Raúl Castro Ruz, deja el poder, como ha reiterado en diversas ocasiones.

El también general de Ejército ha dicho que abandonará la presidencia al concluir su segundo mandato formal, el cual concluye en febrero de 2018, por lo cual este proceso electoral toma particular importancia para el futuro del país, pues a su conclusión es muy probable que por primera vez desde el triunfo de la Revolución en 1959 no haya un Castro Ruz a la cabeza del gobierno cubano.

Las elecciones, que arrancan este domingo, 26 de noviembre, y se dan a un año de la muerte de Fidel Castro Ruz, representan el primer paso de un entarimado de varias fases que inicia con la selección de los delegados a las asambleas municipales del poder popular, algo así como las alcaldías en el sistema puertorriqueño.

Esos delegados escogen los presidentes municipales –una forma de alcaldes-, de entre quienes la población elige en una segunda fase a los diputados a la ANPP, ente definido por la Constitución del país como el “órgano supremo del poder del Estado y el único órgano con potestad constituyente y legislativa en Cuba”.

Los diputados de la ANPP eligen de entre sus miembros al presidente del Consejo de Estado, quien, a su vez, se convierte en cabeza del Consejo de Ministros, por lo que es la figura de mayor poder en la isla.

Para dejar el poder, Raúl Castro Ruz debe, en teoría, seguir como diputado al entregar su mandato en febrero de 2018 y su potencial sustituto, igualmente, tiene que salir electo a la ANPP para poder aspirar al puesto.

El proceso electoral lo dirige la Comisión Electoral Nacional (CEN), que es dirigida por Alina Balseiro Gutiérrez.

El organismo sostiene que unos ocho millones de personas están habilitadas para votar en el proceso, pues cumplen con los requisitos de tener más de 16 años, estar mentalmente capacitados y no estar cumpliendo alguna condena penal o castigo de orden civil o política.

A las elecciones municipales se llega tras un proceso de nominación de delegados en todo el país que dejó 27,221 candidatos, de los cuales el 35.4 por ciento son mujeres y el 19.4 son jóvenes, según los datos oficiales.

Los cerca de 24,300 de votación repartidos en los 169 municipios del país abrirán a las 7:00 a.m. y cerrarán a las 6:00 p.m.

Si bien la votación es voluntaria, lo cierto es que los Consejos de Defensa de la Revolución, una organización de corte cívico-político repartida en los barrios cubanos, se encarga de la movilización de la población.

“Más allá de la pasión revolucionaria, solamente desde el punto de vista racional y analítico de la realidad cubana hay un consenso mayoritario y unas estructuras muy profundas, de mucha legitimidad, y lo vamos a ver ahora en el proceso eleccionario del domingo, donde hay un nivel de movilización de la gente impresionante. Eso no se puede hacer a punta de pistola como se dice por ahí”, dijo a El Nuevo Día el subdirector del Centro de Investigaciones de Política Internacional, Santiago Pérez Benítez.

“Yo he participado en esos movimientos de base y hay un nivel de legitimidad, de participación de las personas, porque todo ser humano no solamente se limita a la satisfacción de sus intereses individuales, de su familia, sino que piensa en algo más, que tiene que ver con la nación, con el pueblo, y creo que eso está muy presente en la población cubana”, agregó.

Las autoridades han puesto particular énfasis en pedir a los ciudadanos que no anulen las papeletas, pues entre los cubanos se inició una suerte de campaña informal para que asistan a las urnas, pero dejen en blanco o dañen las hojas de votación a manera de expresión de inconformidad.

Varios de los llamados movimientos disidentes han intentado colocar como aspirantes a alguno de sus miembros, los cuales tienen una ruta cuesta arriba por no pertenecer a las estructuras del Partido Comunista de Cuba (PCC).

Dado que en Cuba hay régimen de partido único, no hay campañas políticas, por lo que el proceso electoral tiene un enfoque cívico muy diferente al que se desarrolla en países multipartidistas. Quienes dirigen el proceso electoral han pedido a los ciudadanos que se fijen en las biografías de los candidatos para escoger el mejor talento posible.

“Este domingo será una fiesta de la democracia en Cuba, será una nueva victoria”, afirmó Balseiro Gutiérrez.

Se da por descontado que Raúl Castro Ruz saldrá elegido nuevamente por el municipio del Segundo Frente, localidad de la provincia de Santiago de Cuba a la cual pertenece como elector y donde está el lugar donde desea ser sepultado, junto a la tumba de su fallecida esposa Vilma Espín.

Lo que no está claro es quién podría ser su sustituto en la presidencia, pues a pesar de que todas las indicaciones apuntan al primer vicepresidente del país, Miguel Díaz Canel, lo cierto es que en Cuba nada debe darse por sentado.

“Aquí nada está claro. Yo iré a votar, porque es mi deber ciudadano, pero no tengo idea de en qué acabará todo esto, si Raúl se va, si no, si se queda Díaz Canel. Habrá que esperar a febrero”, expresó Ana María Alexander, una habanera de 46 años, a El Nuevo Día.

Díaz Canel, de 56 años, es considerado el sustituto lógico de Raúl Castro Ruz, pues tiene a su favor su edad y el conocimiento del complejo aparato de gobierno del país.

No tiene, sin embargo, arraigo en la cúpula militar que ha dirigido la isla desde el triunfo dela Revolución, por lo que podría recibir una protección especial de parte de Raúl Castro Ruz, si es que el actual presidente mantiene su control sobre las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el Ministerio del Interior y el PCC, del cual es su secretario general.

Otras figuras que podrían relevar a Raúl Castro Ruz en la dirigencia ejecutiva serían el segundo vicepresidente de los consejos de Estado y de Ministros, así como segundo secretario general del PCC, José Ramón Machado Ventura; el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Estaban Lazo Hernández; o el vicepresidente de los consejos de Estado y de Ministros, así como comandante guerrillero, Ramiro Valdés Menéndez. Todos, sin embargo, quedarían descartados por motivos de edad, pues superan los 70 años y el PCC aprobó una directriz que les impediría acceder a esos altos puestos en esta etapa de sus vidas.

Quedan entonces tras los pasos de Díaz Canel figuras como el actual ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, o el vicepresidente del Consejo de Estado, Salvador Valdés Mesa. Ninguno de los dos ha sido proyectado con tanto destaque como Díaz Canel, a quien los medios nacionales dan cobertura de alto nivel.

Las especulaciones, claro está, sobran, sobre todo cuando se habla de los hijos de Raúl Castro Ruz, pues por un lado está Mariela Castro Espín, de 55 años, la fogosa diputada a la ANPP que se ha caracterizado por su lucha a favor de los derechos de las minorías en el país; y por el otro aparece

Alejandro Castro Espín, de 51 años, un coronel con altas influencias en el aparato militar y de inteligencia del país, quien ha estado cerca de su padre desde sus años de juventud y fue combatiente en la guerra de Angola, donde perdió la visión de un ojo.

Las especulaciones, por lo tanto, crecen y crecen. Por ahora, la única certeza es que el reloj se echa a andar con las elecciones municipales, el primer paso hacia lo que podría ser un cambio de mando y la llegada al poder de una nueva generación en Cuba.

 

FUENTE:http://bit.ly/2hUY6QP

 

 

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